SIGLO XI
En este
periodo podemos ver que el traje como las costumbres, cambia por efecto de las
cruzadas.
Las formas
estacionarias, de periodos anteriores evolucionan.
Las clases
bajas conservan los greguescos (calzones anchos), sayos(prenda de vestir
holgada y sin botones que cubría el cuerpo hasta la rodilla),abrigos con
capuchas y ligaduras en las piernas, en las clases elevadas se usa túnica talar
cerrada por el cuello y sujeta con ceñidores; gonel (especie vestido) con manga
ajustada hasta la mitad de la pierna o sayal con mantelete (pañoleta) que cubre
la cota guerrera. Llevaban el pelo rizado y la barba cerrada.
Borceguíes (especie de botas).
Polainas (media que cubre la pierna hasta la rodilla).
Los zapatos
cerrados sin ligadura, con punta y agudo remate trasero.En las mujeres, traje
talar ajustado cerrado o de leve escote con ceñidores y caídas sencillas o
dobles, con nudos o rosetones en oro y pedrería.
El cuerpo
abrochado por los costados, cinta, mantos y sobre todo túnicas con broches y
forro de piel. El peinado con la raya al centro y trenzas. Tocas o toquillas
cerradas. Alto gorro de tela con fruncidos y rizados.
Siglo
XII
En este periodo los hombres utilizaban calzas , bragas y medias con una cota simple con botones.
La sobretúnica se reduce, llegando a las rodillas con mangas largas.
Las capas que luego tiene aberturas para sacar
los brazos o mangas.
El capillo (Capuchón de un hábito de
fraile) en forma esclavina (Pieza que suele llevar la capa, sobrepuesta y unida
al cuello y que cubre los hombros).
Los pellotes forrados
de pieles o brocados.
El peinado tiene
escasas variantes con el siglo anterior, llevando los villanos el pelo corto.
El sombrero, en forma de mordete, se modifica de acuerdo con la
categoría social.
Los zapatos de cordobán y borceguíes (son botas utilizadas por los
militares que han sido especialmente diseñadas para ser utilizadas por los
soldados durante acciones de combate o entrenamiento militar).
Las calzas cerradas.
En las mujeres las túnicas de telas finas , acanaladas o rizadas.
Mangas estrechas que se abren en le remate del brazo hasta llegar
hasta el suelo.
Sobretúnica combinada con un manto acordonado de un hombro la otro y algunas
veces Velos con los que cubrian sus cabezas.
El cabello partido al centro con largas
trenzas sobre el pecho; en melena y adornado con cintas o ceñido con bucles.
Las calzas cerradas,
rematadas en punta aguda.
Siglo
XIII
En este siglo los hombres llevaban vestidos lisos y de
proporciones regulares.
Túnica corta o sayal ceñido con manga ajustada.
Sobregonel amplio con
aberturas en los costados.
Brial (antiguo faldón de tela hasta las
rodillas que usaban los soldados) sujeto con pasadores.
Capa o capillo con capucha.
Las calzas, con un
rayado a o largo de los colores intensos, enlaza con las bragas a medio muslo.
Los cabellos retorcidos sobre las orejas, levantado
en copete o rizos sobre la frente.
Los sombreros , birretes y morteretes.
Los zapatos o botinas en negro con punta aguda.
Las mujeres visten larga túnica y trajes de cola larga, que era
sostenida por un ceñidor.
Brial, con sisas laterales y traseras
sujeto con pasadores.
Mangas cortas, anchas hasta el codo, que se van
estrechando hasta la muñeca.
Sobrecotas sin mangas con
abertura.
Cofia o casquetes en tela con ligaduras bordadas en
colores.
El peinado abollado en bucles
laterales y sujeto por redecillas. El ligero es con algunas variantes análogo
al hombre.
Siglo
XIV
La indumentaria de los hombres en este siglo tenia algunas
diferencias con las del siglo anterior.
El vestido se simplifica, ajusta al cuerpo y adquiere mayor sutileza y
proporción.
Camisas, jubón (especie de camisa que cubría desde
los hombros hasta la cintura) o corselete.
Bragas en lienzo o punto con calzas muy altas y ajustadas.
Hopa (túnica o sotana cerrada) en seda o
terciopelo de amplias mangas con ceñidor.
Sobretodos con
mangas o capas con piel y broches.
Capillos con capucha.
Mantos ricos.
Peinados atusados y
cabello corto; barba.
Morteretes de fieltro sin alas, en punta o
cilíndricos, altos y bajos; capirotes (gorro en forma de cucurucho cubierto
de tela) en forma de rodete con una cresta alta.
Penachos de plumas.
Borceguíes en terciopelo o brocados.
Botina alta.
Zapatos de cordobán o marroquín con punta de polaina.
En las mujeres,
análogas piezas que en el traje masculino, aunque sin braga.
Cotardías, cerradas por el cuello, ajustadas al talle sin ceñidor y con
aberturas laterales.
Capas de alto cuello.
Peinado en raya con bucles
o rizos.
Rodetes laterales.
Redecillas y adornos de cintas;
cerquillo y velo caído.
Zapatos y chapines con alta suela de corcho y puntiagudos .
Siglo
XV
En este ocaso de la Edad Media la vestimenta de los hombres pierde prestancia y acentúa su
parquedad o exagera su afectación.
Continua usándose el jubón, aunque mas pequeño y con
corpiño o guarda cuerpo, corto y ceñido. Mangas abultadas cerca del hombro y
calzas ajustadas, que se prolongan hasta la cintura. Goneles, sayos, hopalandas(hopa) y dalmáticas, tabardos , zamarras y balandranes. Capas y mantos.
El peinado con melena y flequillo. Birretes con
joyas y plumas. Bonetes, chapeles y cramañolas.
El calzado de punta algo afilada. Borceguíes , escarpines, botinas altas y pantuflas.
Los zapatos de terciopelo.
Las mujeres usan trajes de
embudo con larga cola, talle alto bajo los senos y mangas largas y ajustadas,
acuchilladas o rasgadas por la parte superior. Hacia finales del periodo se
exageran con postizos las caderas apuntando los miriñaques (prenda interior femenina de tela
rígida o muy almidonada armada con aros, que daba vuelo a las faldas).
Los cinturones anchos, jubones escotados y amplias hopalandas(hopa) de
cuello cerrado.
Los tocados algo extravagantes en forma de
corazón, mariposa, etc.
El cabello partido en raya y recogido sobre la nuca.
Escofiones rellenos de diversas formas, bifurcados en dos o tres partes.
Cucuruchos con una viserilla
frontal y velo o cofia que cae hasta cerca del suelo.
Siglo XVI
Surge el renacimiento que transforma notablemente el
vestido, en los hombres se utilizan greguescos acuchillados
con pretina, jubones con mangas acuchilladas,
ahuecadas, con forros enguatados, trenzadas o enteras, anchas y ceñidas en las
muñecas. Chaleco. Escotes cuadrados.
Calzas cortas, anchas por arriba y adornadas
con oro y terciopelo. Cuello alto y gorgueras.
Sayos con mangas, complementado con
tiras, vueltas de seda y collar.
Mantos, capas ,tabardos y casacas cortas con solapas y mangas.
Pelo corto; barba cerrada
y en punta.
Bonetes de terciopelo con penacho a un lado,caperuzas y gorras con plumas.
Sombreros de alta copa o
baja, con ala sin doblar.
Zapatos de terciopelo con
una punta cuadrada, escarpines, botines y botas altas de gamuza y tacón de
color.
Las mujeres llevaban traje sin cola, o con ella de
una pieza, con ancho de vuelo. Falda en verdugados con dos o tres faldetas
sobrepuestas. Corpiño ajustado, en punta y muy escotados. Jubón liso de brocado. Guardainfante o corpiño. Hombros rellenos, manga de saco.
Cinturón ajustado. Gorgueras transparentes y encañonada.
Pendientes, collares y alhajas en oro y pedrería.
Peinado hacia arriba,
rematado en un moño, con raya al centro cubierto por una pequeña toca o birrete
bajo.
Sombreros.
Chapines con
suela de corcho. Zapatos.
Siglo XVII
Durante Felipe III, jubones cortos de nesgas y alargados, con mangas ajustadas;
coletos de ante, ropilla, casaca o sayuelo, calzones o medias.
Altos cuellos bordados, gorgueras y cuellos de encaje, que se substituyen por
una golilla lisa.
Los franceses usan chaquetas con faldas adornadas hasta las rodillas, jubón corto y
tufos, gorras con cintillos y sombreros de cubilete con anchas alas.
Al final del siglo surgen las pelucas.
Zapatos de punta roma con
orejas, hebillas o lazos y zapatos o botas altas, que mas tarde llevan tacón
alto con un gran lazo.
El traje femenino se transforma escasamente. Con Felipe IV, los
verdugados se amplían voluminosamente.
Saya entera. Jubones o corpiños descotados. Mangas amplias. Joyeles y encajes. Al influir la moda
francesa, reducen la falda su amplitud y las mangas son con festón o largas y
abiertas. Casacas, cuello alto y guantes.
Melena con raya al lado. Tirabuzones, lazos y joyas.
Chaperoncillo de terciopelo con una pluma. Toca de terciopelo con joyas y plumas o sujeta a la frente.
Gorrito o caperuza, mantos, grandes velos.
Zapatos o chapines de punta achatada,
que luego se estrechan y tacón alto.
Siglo XVIII
En esta época domina la moda francesa tanto en hombres como en mujeres, ellos
utilizaban, calzones cortos con medias de seda, chupa y casaca que, a mediados del siglo es más
reducida y con pliegues laterales hacia atrás y mangas estrechas. A la caída de
la dinastía francesa vuelve el traje a la simplificación y se llevan calzones ajustados hasta media pierna, chaleco , corbata y casaca de largo faldones con cuello alto y vuelo.
Pelucas empolvadas y
rematadas por un lazo.
Sombreros de tres o dos picos.
Después de la revolución se deja el cabello largo y liso, sombreros de copa
alta cónica o en tubo, con alas cortas y más tarde zapatos con tacón de color
al que se añaden lazos o hebillas y botas altas con vueltas.
La mujer viste con painers o verdugados anchos y aplastados en los dos
frentes, corpiño encorsetado y escote con gasas o encajes.
Polonesas, batas con cuello de encaje y manga larga.
En el traje francés, corpiño puntiagudo mangas abolladas, faldas rectas y abiertas, luego son drapeadas
con polizón y larga cola.
Cuello doblado mangas
tirantes hasta el codo, con chorreras . Con la revolución desaparece el
vuelo de la falda y se imita a las vestiduras clásicas. Talle alto ,
chaquetilla corta con manga larga; falda con pliegues y grandes escotes.
Chales y guantes largos.
Peinado hacia atrás con
rizados que luego se hacen mas altos y voluminosos con tirabuzones, lazadas y
plumas.
Bonetes y sombreros de alas anchas.
Zapatos con tacón alto y
punta estrecha, y luego de algún tiempo se pasaron a los bajos.
Siglo XIX
Los hombres chisperos visten calzones con faja de seda y chaquetilla de alamares, las clases elevadas llevan
frac con hombreras anchas y cuello vuelto. Calzones ceñidos o pantalones. Chaleco y corbatín o corbatas anchas. Redingotes.
En 1840 el frac es ajustado y con faldones mas
estrechos; el pantalón tiene trabilla, usándose levita con amplios faldones.
El chaleco es corto y la corbata grande. Esclavinas.
Pelo rizado y largo,
bigotes, patillas y perillas.
Sombreros con capa alta.
Zapatos con punta
estrecha, que luego se ensancha.
El primer tercio del siglo, la mujer sigue llevando los trajes con
ligeras modificaciones.
Añadiéndose en España a las modas francesas blondas y mantillas.
En 1830 se almidona y ahueca la falda, baja el
talle, vuelve el corsé y las mangas se acortan y se abullonan. A mediados del
siglo reaparece el miriñaque de crinolina, con volantes y se usa polizón
abultado por detrás y corpiño ajustado.
Peinado en bandos con trenzas
y rizos, con moño alto y tirabuzones que luego se
substituyen por bandos con tirabuzones y moño.
Cofias de terciopelo, sombreros pequeños y pamelas, con bridas de cintas.
Zapatos descotados con un
cruzado de cintas
SIGLO XX
En el Siglo XX las guerras y las revoluciones sociales
trajeron cambios definitivos en la industria de la moda.
El cambio más importante quizás haya sido la lucha de la mujer contra las
restricciones políticas y sociales, esto indiscutiblemente se manifestó en la
relación femenina con el vestuario. Es así que en los primeros años del siglo
XX desapareció el corsé y volvió la silueta natural de la mujer pudiendo
mostrar sus piernas.
En los años 30 la modista francesa Coco Chanel reinvento la forma de vestir de
la mujer al agregar a su guardarropa una prenda que hasta el momento había sido
exclusivo de los caballeros: los pantalones.
Desde ese momento todo ensayo en el vestir ha sido considerado como moda. En
estos últimos tiempos, la estrecha vinculación de la industria de la ropa con
la publicidad ha transformado a la moda y la fabricación textil en una de las
industrias más importantes del mundo, alcanzando cifras de facturación que no
eran imaginadas en un principio.