La holografía es una técnica fotográfica que registra la luz
dispersada por un objeto, y luego se presenta de forma que aparece en tres
dimensiones. Los hologramas aparecen como en las películas de "Star
Wars" o "Iron Man".
En los últimos años se han conseguido hacer varios tipos de
hologramas, incluyendo los de transmisión, que permiten que la luz que brille a
través de ellos y la imagen se ve a su lado, y los de arco iris, que se
utilizan con fines de seguridad, para tarjetas de crédito y licencias de
conducir, por ejemplo.
Cómo
funciona la holografía
Para crear un holograma se necesita un objeto (o persona) que se desea grabar,
un rayo láser que brille sobre el objeto y un medio de grabación, este medio de
grabación requiere unos materiales adecuados para clarificar la imagen, además
de una medioambiente claro que permita la intersección de los haces de luz.
El haz
láser se divide en dos haces idénticos que son redirigidos con espejos. Uno de
los haces o haz de objeto, se dirige hacia el objeto. Donde parte de la luz es
reflejada fuera del objeto en el soporte de grabación.
El segundo haz, conocido como haz de referencia, se dirige al medio de
grabación. De esta manera, no entra en conflicto con ninguna imagen que viene
del haz de objeto, y coordina con ella para crear una imagen más precisa de la
ubicación del holograma.
Los dos haces se cruzan e interfieren entre sí. El patrón de interferencia es
lo que se imprime en el soporte de grabación a fin de crear una imagen virtual
que pueden ver los ojos.
El medio de grabación, donde las luces convergen, se puede hacer de diversos
materiales. Uno de los más comunes para la creación del holograma es una
película fotográfica, que tiene una cantidad adicional de granos de luz
reactivos. Esto permite que la resolución sea más alta para ambos haces, y hace
que la imagen tenga un aspecto mucho más realista que con el uso del material
de haluro de plata de los años de 1960.



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